Temporada de huracanes, Fernanda Melchor
La lectura de Temporada de huracanes de Fernanda Melchor me provocó una reacción visceral: asco, repugnancia e incomodidad profunda. No es una novela que permita distancia emocional ni lectura ligera, la crudeza con la que se narran las experiencias de abuso, especialmente hacia los niños, y la miseria material y moral en la que viven los personajes, obligan al lector a enfrentarse a una realidad degradante sin filtros. La violencia no aparece como un hecho extraordinario, sino como el clima permanente en el que todos respiran. Uno de los ejes más perturbadores es la forma en que ciertos personajes masculinos actúan desde una lógica de posesión y derecho; por el mero hecho de ser hombres, se sienten autorizados a tomar lo que desean. Las violaciones no solo estremecen por el acto en sí, sino por la manera en que los perpetradores las justifican, reduciéndolas a algo casi natural dentro de su visión del mundo. La sexualidad aparece atravesada por la explotación y la conveniencia, ...