nov, 11

 

Ahora vuelvo a entender
que estar sola
siempre va a hacerme más estable.
Y no porque no sepa amar,
sino porque amo tanto
que a veces tiendo a olvidarme
de mí,
de lo que quiero,
de estas ganas de comerme el mundo
y de encontrar un pedacito de Dios
en todas partes.

Me retuviste mucho tiempo,
creo que me aislaste,
tal vez tanto
que ya no pude conectarme
con lo que soy realmente,
sin juzgarme.

A veces siento que estoy dañada,
que no soy lo que me esperaba.
Me he hecho tan pequeña,
ya no sé cómo alcanzarme.

No sé cómo ser el reflejo
de lo que un día soñé,
cómo crecer desde la idea
de la Yos de diez,
la que iba a la escuela
y aprendía con rapidez,
la chica que creció con enfoque
y logró todo lo que soñó.

He pasado malos amores,
pero ninguno superará
al que yo misma
me he hecho pasar.

Vivo enojada conmigo misma,
porque sé,
muy dentro sé,
que puedo ser mejor que esto.

Soy transparente,
por ende, honesta.
Y aunque nadie me lo pida,
voy contando mi versión,
este pedacito de corazón
que se convierte en letras.

No, no soy ninguna poeta,
solo escribo porque es la forma
de soltar esta lucha interna,
de emociones que me conforman y
de miedos que aún me nombran,
y aunque no rime, me completa.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Poema: Manifiesto de ella.

El poema sin nombre.

untitled