Noviembre, 8.


En mi burbujita, nadie me hace daño.
Soy mi verdugo y mi salvador,
porque tengo como lema que
mi tristeza solo dependerá de mí,
qué manera tan grande de auto sabotaje.

Un inconformismo crónico.

Consciente de lo que me quejo
porque soy lo que cuestiono.
Voy en esas de escribir sanando
n
o me reconozco cuando odio
y
amo mucho más de lo que rabio.

A veces enciendo la radio
relajándome y recitando.
[Yo no quiero ser recuerdo].
Ya no quiero perderme tanto.
Cesar de pensar, estar presente,
quitar las ausencias de mi mente.
Ver lo diferente. 

No nada con certeza
pero empiezo a vivir cada vez
que miro al cielo, las estrellas,
atardeceres, ocasos y esa luna llena.
Me gusta el sol cuando me quema.
Me gustas tú, y vaya qué dilema. 

Inspirada de poetas malditos
entre música y escritos
entre lo épico y lo triste habito.

No he dormido bien, he soñado mucho
lanzando otro pozo a la moneda.
Si me enfoco en la cima
me pierdo toda la montaña.
Y no me extraña
lo lejos que estoy de cambiar lo que soy
y dejar de hacer todo con el alma. 

Quiero estar presente
como prioridad urgente
vivir lo que me voy a llevar.
No quiero amores a medias, 
ni abrazos forzados.
estar sola
y también sé con quien
prefiero no estarlo. 

Lo de la soledad, créeme puedo soportarlo
la felicidad depende de cosas pequeñas.
Cuestionarte frente al mar te enseña
que hay una inmensidad de ensueño.
Que algún día es mucho tiempo
y que cuando te des cuenta
será tarde p
ara repararlo.


xoxo

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