Conclusión espontánea.
Los poemas siempre inician
por algo que no pudo terminar.
Y este comienza
por todo lo que no termino de
aceptar de mí misma.
Hasta ayer no había notado
que deambulo entre
estudios y bares,
entre ser épica y estar triste.
Polos opuestos,
pero complementarios.
Así como cuando soy
romántica y sentimental
con una coraza que
no me deja demostrarlo,
porque después de tanta presión
el diamante que tengo de corazón
no puede ser el lujo de cualquiera.
Igual de fuerte e igual de débil
que las flores que rompen el asfalto.
Así como me gusta estar sola,
pero mi limite eres tú cuando
tiendo a la soledad.
Amante de los puntos y aparte
porque yo misma me di
una segunda oportunidad
el día que no tuve el valor de matarme,
pero decidí que había muerto.
Porque peor que ser conformistas,
es convencerse de que uno
no merece más.
De forma tal que volví
y no reconozco quién fue aquella,
aquella chica de los miedos.
¿Quién me iba a decir a mí que
después de tanto sufrimiento uno renace?
De pocos amigos,
siempre los abrazo fuerte
para quedarme con sus fríos,
pero no tolero cuando me ven cálida.
Eso de ser vulnerable
no está en mi tracklist.
Me castigaba tanto a mí misma,
porque no permitirse olvidar
también es echarse la soga al cuello.
Ahora no me importa si me quitan las maletas
ya aprendí a viajar con las manos vacías.
Como dijo Irene
de buena soy tonta
y de tonta,
soy bastante hija de p*ta.
Privilegio de saber cuando
estoy de más, porque así
no me hago menos.
Concluí que soy
inquebrantable:
no puedo enfrentarme a mí misma.
xoxo

fan de tus escritos
ResponderEliminarDIOS ilumine tu camino te amooo muchooo
ResponderEliminar